BODEGAS SERDIO
Nuestra historia se remonta al siglo XIX, fecha en la que fueron fundadas en Cádiz las bodegas originales, y donde perduraron hasta su clausura en los años 70. Ahora, casi 60 años después, Bodegas Serdio ha reabierto para recuperar un legado histórico excepcional. Los impulsores de esta nueva etapa son los nietos de su último propietario, quienes han retomado el negocio bodeguero familiar en el barrio de Santiago de Jerez de la Frontera. Con el propósito de recuperar la esencia auténtica del Marco de Jerez, los vinos del catálogo de la bodega ahora asentada en la céntrica plaza de la Merced, son creaciones con más solera, en rama, sin filtraciones en frío y sin ápice alguno de tratamientos sistémicos. Como punto de inicio y diferenciador se adquirieron soleras de vinos viejos muy puros, sin mezclas ni vino de color, y se inició la producción de nuevos vinos tranquilos (mostos) con las uvas de dos viñedos, Pago Tizón, con 10 hectáreas de viñedos muy viejos de uva palomino plantadas entre 1967 y 1972 y que se ubica frente al histórico pago Macharnudo, emblema de la zona, con una orientación norte que le otorga frescura, y Pago Mahína, localizado en el término municipal de Sanlúcar de Barrameda y compuesto por 5 hectáreas plantadas entre1962 y 1987 en suelos de albariza pura que procuran a los vinos muchísimo frescor. Nuestras producciones son muy pequeñas, limitadísimas, para no perder la esencia y el alma de unos vinos que poseen un cuerpo exuberante. Su estilo es claro, diáfano, bien definido, que perpetúa una evolución por mucho tiempo. Nuestra gama incluye vinos tranquilos creados en acero inoxidable o madera, generosos “jóvenes” desde los 8 años del fino a los 25 del Palo Cortado hasta los calificados como más viejos (VORS) que tienen de vejez promedio unos 50 años. Vinos puros, directos y genuinos.