Telmo Rodríguez
Telmo Rodríguez y Pablo Eguzkiza llevan más de 30 años trabajando en los barrancos de Cómpeta. Han recuperado viñedos difíciles, casi imposibles, que habían sobrevivido milagrosamente gracias a la artesanía de la pasa. Se lanzaron por pasión, sin saber muy bien cómo elaborar el “Mountain”, con las lecturas de William Shakespeare y Alexandre Dumas alimentando su intuición. Recordaban también cómo Hugh Johnson contaba que un viejo “Mountain Wine” había sido el mejor vino que había bebido en su vida.Desde el inicio, quisieron dar protagonismo al monte y a las mujeres de la Axarquía que, durante tantos años, habían cuidado y protegido, sin saberlo, uno de los mejores moscateles. Elaborar unas pocas botellas de este vino, tan alejado de las modas, ha supuesto un gran esfuerzo. Pero consideran un privilegio haber podido adentrarse en el misterio de estas montañas y de su historia. En ese proceso, estos vinos difíciles y confidenciales les han vuelto más humildes y sabios.