Amontillado Dios Baco
De color ámbar, oro viejo, al paladar muy seco, sabroso, ligero y muy elegante. Aroma potente, muy buena crianza con recuerdos de maderas finas, vainilla y pastelería. Este vino es único, ya que inicia la crianza biológica de los finos y las manzanillas, pero a la madura edad de 9 años se le corta la flor para introducirlo en la crianza oxidativa durante otros 6 años en el tradicional sistema de soleras y criaderas. Se trata de un vino muy complejo, tanto por su vejez como por la evolución sensorial que proporciona tanto en nariz como en boca.