OLOROSO
Su elaboración se caracteriza por someter al vino recién terminado de uva Pedro Ximénez a un proceso exclusivamente oxidativo en botas de roble americano, en las que no se permite la proliferación de las levaduras de velo de flor gracias a la alcoholización y al llenado total de la bota. De esta forma el vino base se va transformando, por la acción del oxígeno y de la propia madera, en un vino más rico y complejo. Antes de pasar a las criaderas se encabeza hasta, al menos, 16 grados. Fase visual: limpio, brillante, lágrima intensa, color caoba oscuro. Fase olfativa: muy intenso y penetrante, complejo y redondo, recuerdos de madera, frutos secos (nuez), especias y pasas. Fase gustativa: seco, estructurado, cálido y aterciopelado, carnoso, ligero amargor al final de la boca, elegante por vía retronasal.